domingo, 15 de enero de 2012

vista previa

La calle Bulnes inmensa

Me mira pasar en silencio

Mientras los árboles reverencian al cementerio,

La nieve baja al frio

Que está a medio vestir

Con calzoncillos y un polerón “north face”.

Los autos

Con el motor muerto

Son empujados por los perros siberianos de la “muni”

La calle España se llena de ladridos.

Con los pies en suelo

Jamás mirando para arriba

Ojeando un libro que se congela,

Con la cabeza helada

Pensando en pisco, tal vez así,

Volverán las oscuras golondrinas

Espantando a los pingüinos y a las ratas.

Veneno para pingüinos en la ferretería,

Plaga de animales de gala;

Mate a un pingüino y a un castor

Y gánese un cordero

Yo sigo caminando con un libro que se congela.

No es el gaucho de la pampa ni el cowboy de la pradera

Soy yo.

Un poeta solo en una isla

Gritando sin dientes

Sin voz y con un terno

Como el “canuto” de la calle Bories

Con la garganta sangrante y profetica..

To be continued…

No hay comentarios: