Que no sepa la tierra la hermosura
Con que te adentras en sus húmedas carnes
Porque no quieran desflorar tu cuerpo blanco
Los gusanos que te esperan hambrientos
Excitados por tu olor a carne
Joven
De vestido blanco.
Que no sepa la tierra que vas de novia
Que no sepa que vas henchida de amor
mas no de vida.
Ya no respiras
Hermosa y muerta
Te respira ahora el silencio
Que gota a gota consume tus ganas
Y sólo te humedece la lluvia colándose en el barro
Ese mismo barro que te penetra
Hasta las entrañas
Con su filo de muerte
Con su filo que afila sin tregua
Y te posee
Desangra
Y te desflora.
No hay comentarios:
Publicar un comentario