miércoles, 4 de abril de 2012

Nimia

Bajo el invierno respira la semilla. Trae consigo el poder soberbio de la insignificancia. No hay todo sin fragmentos, nunca hubo. Se nace, se vive, se crea. Siempre desde el fragmento. No hay blanco sin colores. Todo croma vuelve a blanco. El blanco es todo, blanco invierno, blanco todo, blanca tela. La tela blanca es el invierno. Primera página. Sobre la página-tela-blanco-invierno se pinta la primavera. De mil colores la primavera, blanca primavera. Nace desde el punto, punto al infinito-todo-mundo. LA FLOR CONOCE SU MUERTE TEMPRANA. No teme al invierno. EL HIELO LA VUELVE ETERNA.

martes, 3 de abril de 2012

Identidades...

Cambié el verdor de tus campos, por la sépica Pampa del fin del mundo. Dejé atrás el húmedo olor a lluvia de tus calles, y caminé por el seco blanco patagónico.

Entre kilómetros fundé mis sueños, entre distancias construí ideales…entre ciudades recorrí memorias, me alejé y creí en la tierra, volví y me sentí un sabio al conocerte como ninguno. Dibujé recuerdos con el aroma del rocío que acompaño mi viaje, construí mi propio bosque, plante mi propio pueblo, abrasé el dolor de la lejanía en tiempos adversos, sangré mi propia tierra cuando se alzaron las banderas.

El viento del sur es más fuerte que nunca y me empuja como queriendo devolverme a ti, como si supiera que a pesar de encontrarme a cientos de millas sigo siendo tuyo, como si supiera que me pariste entre el Canelo y el Pehuén, entre Limpia Plata y el Maqui que tiñó mis días de niñez.

Hoy me divido entre dos tierras, que parecen distintas, pero que son como el reflejo de la luna en un solo lago. Araucanía: región del subverso, tierra indómita de gente sencilla, que construye su futuro esperando nada, te haces fértil con la sangre triste del caído y frágil con el quebranto del hermano en batalla…Madre de la lucha y rebeldía contra lo injusto.

Magallanes: tierra austral imponente ante la vida, construida por el esfuerzo humilde del chilote, sometida al yugo extranjero invasor. Truecaron la sabiduría del que se estableció primero en ti, del natural, por el oro negro, por la codicia… una cabeza de Selk´nam por unas cuantas monedas de oro. ¿Quién fue primero?, ¿el inocente que compartió con ballenas cuando cruzaba tus canales o el que empuñando el arma redujo a polvo una cultura noble donde solo encontramos el recuerdo?

Ustedes comparten el dolor de la perdida, como la madre que da a luz con los dolores más intensos y con la esperanza de ver pronto al fruto de su vientre, pero que al nacer solo recibe el cuerpecillo frágil de un moribundo.

Partí de ti Temuco, llegué a ti Punta Arenas, no sé si son lo mismo, no sé si soy el mismo. Nieve y lluvia invernal, leves caricias de sol en primavera, identidades que se cruzan enriqueciendo mi vida, identidades que se cruzan emputeciendo mi vida, por no dejarlas volar.


(Nemël)

jueves, 29 de marzo de 2012

Nudo

De alguna forma morbosa

Daría lo que fuera por un segundo

De esa orgía depravada,

De ver ante mis ojos

Todas esas lenguas sangrientas

Sedientas

Consumirse hasta acabarse

Hasta que no quede nada

Ni nadie

Hasta deshacerse en ambición

El nudo de cuerpos desnudos, ovillados.

De alguna manera morbosa

Espero mirando, con el miembro en la mano

El orgasmo de sangre y vacío

de todos esos Cristos tejidos a sus cruces.

miércoles, 28 de marzo de 2012

A ti: obrero ( a mi padre)

Palas, carretillas y martillos, hombres sudados y sucios haciendo frente a la tempestad que se avecina. No se sientan, no descansan, no se van a sus hogares porque la jornada aún no culmina.

Polvo y nylon por el cielo, plumavit voladora, observo sus cascos y no los menosprecio, más bien los admiro. Trapecistas del andamio, equilibristas de las vigas amenazantes, mezclas diluidas en blanco, nergro y gris que se colorean en los labios de una “taya”.

Sonrisas desdentadas ¿y que importa? Esto no es una pasarela de modelaje, esto es el trabajo duro, a pura fuerza, apuro ñeque, así se forja el mañana.

Una sonrisa amable busca una respuesta en mi cara y un hombre moreno con una pala empuñada la entierra con tal fuerza que me parece que sostiene el futuro en sus manos. Aquí no hay tiempo para pensar en le ritmo de la economía mundial, ni mucho menos en el destino de la nación. Aquí se trabaja de sol a sol…

En este lugar convergen hombres de todas partes del país, algunos del sector, otros que han venido de lugares lejanos, abandonando sus hogares, a buscar el sustento para sus pequeños que los esperan... tal como yo esperaba a mi padre cuando era niño, cuando las horas parecían eternas, contando los días en el calendario para verlo llegar, para verlo cruzar la puerta y la alegría de estar todos reunidos nuevamente fuese infinita.

Me abrazaba con fuerza y me apretaba contra él, con sus espaldas anchas y sus brazos esculpidos por la rudeza del trabajo. Sus ropas impregnadas con el olor del cemento no me desagradaban, si no que surtían el efecto de una anestesia que me hacía regresar a la cama y me acompañaban durante los cinco días que se quedaba en casa.

Al día siguiente de seguro un presente para mí: la revista que me hacía soñar con llegar a ser un gran futbolista y alguna fruta oriunda de su lugar de trabajo. Más tarde las compras para el resto del mes, el pago de las deudas y algún asado en señal de que la despedida se aproximaba y era inminente.

Nuevamente el bolso con su ropa perfumada por mi madre y su maleta de herramientas; un beso en mi mejilla y sus manos ásperas sobre mi cara que no dejaba de lavarse por las lagrimas. Abrazados con mi madre y mis hermanas lo contemplábamos hasta que se perdía en el horizonte y justo antes de virar en la última esquina, levantaba su mano en señal de esperanza, en señal de que los próximos quince días pasarían volando.

Hoy sin ser un niño, contemplo a los obreros, en cada uno de ellos veo a mi padre, al hombre que me parecía inmenso, hoy ya más sereno. Ya no parte durante quince días, hoy está en casa, con nuestras vidas intercambiadas… porque ahora cuanto los días en el calendario pero para volver… y él los cuenta para esperarme.

Ya todos se han marchado… la jornada laboral ha concluido.
(Nemël: "La palabra")

El cristo del nuevo mundo

Una cruz, un costado herido, brazos y pies atravesados por la blasfemia. Un hombre moreno, coronas de improperios sobre sus sienes, camina llevando el peso de toda la humanidad, mientras latigazos besan su espalda. Busco su rostro magullado por los golpes de garrote, avanzando entre la gente. No siento pena ni lastima por él, más bien curiosidad de saber porque tanto dolor y sufrimiento, porque desfilar por el corredor del matadero pudiéndolo evitar.

Termina el sendero del sufrimiento y llegamos a un cerro en lo más alto de la ciudad. El hombre es despojado de sus ropas, sus muñecas son laceradas por torpedos de traición, sus pies desgastados por el camino, corren la misma suerte.

Mientras un grupo de mujeres llora con el alma partida, un cartel sobre la cabeza del condenado dicta la sentencia: “No evitar lo Evitable”.

Llueve, y no huyo a ningún lugar, he quedado solo, perplejo, aún lo miro de frente y pienso, pienso en aquellos que bajo el manto de la codicia, soñaban con recorrer el mundo evangelizando a los inferiores; o en aquellos investidos de autoridad divina que dictaron la redondez de la Tierra. Pienso en aquellos que bajo el nombre de aquel que estoy contemplando, cambiaron espejos por esclavos. Pienso en esa cruz que doblego a miles de inocentes por no hablar la lengua de los santos. Pienso en el uso de la espada por que la Divina Providencia no estaba hecha para indignos.

Vuelvo un momento al génesis de esta ilusión que estoy viviendo y busco una explicación.
Trato de descifrar el misterio: “Eli Eli lama sabactani”, tal vez ese grito desgarrador comparte el dolor de los inocentes, de los sometidos, de los salvajes del Nuevo Mundo.

El hombre agonizante exclama que tiene sed y un trapo sucio es empapado y servido en la misma lanza que más tarde abriría su costado. Bebe, pero el liquido es acido y no mitiga su necesidad, entonces reflexiono en que si la sangre de los castigo y el sudor de los trabajos forzados sabría igual.

Mientras observo intento preguntarle por que. ¿Por que la sinfonía cruel de la inquisición?, ¿Por qué el sometimiento de la inocencia?, ¿Por qué el trueque amargo del alcohol por la identidad? ¿Por qué el maldito dominio sobre el heredero natural?

La lluvia no cesa, por el cuerpo del hombre maltrecho corre una cascada color carmesí, que lava los pies de la cruz, del mismo modo que el tronco de los castigos se lavaba con la sangre de la barbarie enajenada, torturados en su nombre.

No siento rabia por el, tal vez admiración por su valentía, pero no comparto en lo absoluto el permitir tantos años de injusticias, tantas vidas hechas trizas por el invasor, tantos niños empobrecidos, hambrientos, vagando como fantasmas por calles ajenas, ¿donde están sus madres?, ¿Dónde sus hermanas? , ¿Dónde esta la chacra y la choza humilde donde alguna vez reino la felicidad sin maldad? Han perdido su lengua, su origen, sus ideales. El arroyo ya no canta la dulce melodía del ayer, los árboles parecen petrificados pues ya no se contornean felices seducidos por el viento. Todo devastado y como garantía: la cruz.

Un último grito me saca del letargo en el que me encuentro y siento mi alma apartada de mi cuerpo. “padre: perdónalos porque no saben lo que hacen”. Me siento confundido, quizás las palabras de este hombre que parece justo no son para este momento, tal vez para cientos de años más, cuando el hombre blanco se presente con una espada y una Biblia bajo el brazo, tal vez cuando un niño aborigen esté obligado a leer acerca del dios impuesto, en otra lengua, en otro idioma, entonces y solo entonces… se comprenderá que no saben lo que hacen.

Exhala un último suspiro… el cristo del nuevo mundo, ha dejado de existir.

(Nemël)

martes, 27 de marzo de 2012

Suspiro sobre el hielo.


I.

Al sur de la historia

Aprendí a seguir

Los pasos que no estaban

Y escribir con mis huellas

Una elegía que

Nunca

Quiso

ser eterna.


II.

Recibo tus letras viciadas

Sólo con la certeza

De que al morir todos los suspiros del cielo

Vendrá el invierno

Y volveremos a borrarnos

Una

Y otra

Vez.


III.

La sábana blanca

Es la invitación

A escribir tu historia

Sobre las piernas abiertas

Del tiempo


lunes, 6 de febrero de 2012

...

Después de un mal día

Se viene un silencio pausado a la distancia,

Un dolor al fantasma del alma

Que se manifiesta en el grito más brutal

De nuestra medula espinal.

Después de un mal día

Vienen de la mano un cinturón de malos días,

Tajeando los números sumisos del calendario

Y el aire de la boca se sigue arrancando

Como si no quedara otra

Como si la fuerza fuera una contracción al abismo.

Y dale la burra al trigo

Y dale el burro a la burra para que rebuzne

Y manche de negro con un augurio de cuervo,

Y así la muerte corona los meses

Y las calacas los años

Y el dolor la experiencia

Y la felicidad a la distancia,

Amarrada a un palo sobre nuestras cabezas

Trayéndonos a colación las sagradas escrituras.

jueves, 19 de enero de 2012

RECORDAD, ESTO ES LO MÁS IMPORTANTE: $$$$$$$$$$$$$$$$$$$$

Se necesitan siglos para entender un segundo

abrirlo entero

de par en par

abrir un segundo y

contemplarlo

ver los latidos en su interior

la sangre

de toda la estirpe del tiempo

La línea imaginaria del horizonte

domingo, 15 de enero de 2012

vista previa

La calle Bulnes inmensa

Me mira pasar en silencio

Mientras los árboles reverencian al cementerio,

La nieve baja al frio

Que está a medio vestir

Con calzoncillos y un polerón “north face”.

Los autos

Con el motor muerto

Son empujados por los perros siberianos de la “muni”

La calle España se llena de ladridos.

Con los pies en suelo

Jamás mirando para arriba

Ojeando un libro que se congela,

Con la cabeza helada

Pensando en pisco, tal vez así,

Volverán las oscuras golondrinas

Espantando a los pingüinos y a las ratas.

Veneno para pingüinos en la ferretería,

Plaga de animales de gala;

Mate a un pingüino y a un castor

Y gánese un cordero

Yo sigo caminando con un libro que se congela.

No es el gaucho de la pampa ni el cowboy de la pradera

Soy yo.

Un poeta solo en una isla

Gritando sin dientes

Sin voz y con un terno

Como el “canuto” de la calle Bories

Con la garganta sangrante y profetica..

To be continued…

martes, 10 de enero de 2012

Causas por las que escribimos

Escribir no es difícil, se suele aprender a los 5 ó 6 años de edad entre las sucesivas entonaciones del abecedario y las siguientes asociaciones de letras, todas experiencias dominadas por lo más pueril de la inocencia. Así es como nos encontramos aprendiendo sobre: "El sapito metete se mete, se mete. Se mete a la moto, se mete a la sopa, se mete a la mesa y se pasa a la pala" o la más conocida "Mi mamá me mima";  frases marcadas por la estructura fonética y la inserción de nuevos términos, intentos de establecer los primeros recursos del lenguaje que facilitarán la capacidad de expresión. Mas al crecer, nuevos y más complejos conceptos se adhieren permitiendo que la comunicación fluya enriquecida tanto en el contenido como en la capacidad estética del mismo. De este modo la expresión se radicaliza de lo infantil, como consecuencia del desarrollo en la nueva profundidad para transmitir las inquietudes de quien las emite, alcanzando niveles de simbolismos y emociones que refuerzan la idea central. 

Así como ejemplo de esta evolución, parafreseando a Lovercraft: “El pensamiento humano… es quizá el espectáculo más divertido y más desalentador del globo terráqueo. Es divertido por sus contradicciones, y por la pomposidad con que intenta analizar dogmáticamente un cosmos totalmente incógnito e incognoscible, en el cual la humanidad no constituye sino un átomo transitorio y despreciable, es desalentador porque, por su misma índole, nunca alcanzará ese grado ideal de unanimidad que permitiría liberar su tremenda energía en provecho de la raza humana”. 

Desde la primera sentencia nos vemos forzados a escapar de lo material y asimilar lo abstracto que es todo lo relacionado con el pensamiento, para concluir que nuestra existencia más elemental está regida por condiciones netamente humanas que, a pesar de su confort, nos dejan indefensos a cualquier elemento ajeno a ella. El desarrollo del predicado " es quizás el espectáculo más divertido y más desalentador ... ", ahonda en reforzar estas cualidades en su estado más emocional. Al colocar sus impresiones sobre lo pomposo de su defensa o el grado de desperdicio de su energía en vano, apela a un sentimiento. Y si bien todo el discurso está dentro de un contexto más racional, su dejo emocional refuerza su idea en un entorno formal y a la vez intelectual.

El salto de "El sapito metete se mete, se mete ... " a un " El pensamiento humano ... es quizás el espectáculo más divertido y más desalentador del globo terráqueo.." es el proceso detrás de la capacidad de expresión misma. Es la evolución desde el discurso material, tangible de un niño, a la expresión abstracta cognitiva que hace uso de los recursos emocional/racional para alcanzar su proliferación. La experiencia, la formación, la capacidad crítica, el conocimiento y el interés marcan la dirección para este desarrollo.

A su vez del escritor, el cual puede ser cualquiera quien este dispuesto a aventurarse en la dinámica de expresarse, devendrá la intención comunicadora. La calidad, es otra cosa.